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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://revistaequinoccio.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>revistaequinoccio</title><description/><link>https://revistaequinoccio.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Salzburgo, a la sombra de Mozart</title><link>https://revistaequinoccio.blogia.com/2008/041004-salzburgo-a-la-sombra-de-mozart.php</link><guid isPermaLink="true">https://revistaequinoccio.blogia.com/2008/041004-salzburgo-a-la-sombra-de-mozart.php</guid><description><![CDATA[<strong>Salzgurtgo nos evoca inevitable e inmediatamente la figura de su hijo m&aacute;s famoso, Wolfgang Amadeus Mozart. El viajero puede seguir sus huellas a lo largo de la ciudad, al tiempo que disfruta del Gran Festival de m&uacute;sica que se celebra puntualmente cada verano. El casco antiguo Salzgurgo, declarado Patrimonio de la Humanidad en 1997, es otro de los grandes atractivos de esta elegante ciudad.</strong><br /><br />La fortaleza de Hohensalzburg, una de las mayores y mejor conservadas de Europa, es el s&iacute;mbolo de Salzburgo, y domina la ciudad recort&aacute;ndose contra las cercanas monta&ntilde;as. Pero en realidad es el genio de Mozart el que impregna cada rinc&oacute;n de esta espl&eacute;ndida ciudad; una visita imprescindible es su casa natal, convertida actualmente en un museo que recibe 5.000 visitas diarias. No lejos de all&iacute; se levanta una escultura del autor de &ldquo;Don Giovanni&rdquo;. En la otra orilla del r&iacute;o Salzach se encuentra la que era residencia habitual del m&uacute;sico, y en el cementerio de la Iglesia de San Esteban la tumba de la familia Mozart. La m&uacute;sica de Mozart se puede disfrutar por supuesto a lo largo del a&ntilde;o en toda la ciudad, por ejemplo a manos de la virtuosa Orquesta Mozarteum. Para completar el periplo musical, podemos visitar los numerosos escenarios donde se rod&oacute; la m&iacute;tica pel&iacute;cula &ldquo;Sonrisas y l&aacute;grimas&rdquo;.<br /><br /><strong>JARDINES, IGLESIAS Y PALACIOS</strong><br /><br />Uno de los lugares m&aacute;s hermosos de la ciudad es el Mirabellgarten, jard&iacute;n anejo al Palacio Mirabell, con la fuente de Pegaso y la Orangerie, que alberga el Museo Barroco, muy apreciado por sus exposiciones especiales. Lugar de bullicio tur&iacute;stico es la calle Getreidegasse, con sus llamativos letreros de hierro fundido de origen medieval que adornan sus tiendas. Al final de la calle, la iglesia de San Blas destaca descansa al pie del monte M&ouml;nchsberg; y muy cerca de all&iacute; llama la atenci&oacute;n por su originalidad la Fuente de los Caballos, usada en su &eacute;poca para ba&ntilde;ar los Caballos de los establos arzobispales.<br /><br />De gran inter&eacute;s es la abad&iacute;a benedictina de San Pedro, la mayor de toda Austria, que alberga en su interior uno de los restaurantes m&aacute;s antiguos del mundo, junto a la &uacute;nica iglesia rom&aacute;nica de Salzburgo. Conserva un bonito cementerio, y no debemos dejar de visitar sus fascinantes catacumbas. Una vista que no deber&iacute;amos perdernos es la que se contempla desde el elevado basti&oacute;n de Hettwer, al que se puede ascender por la medieval callejuela de Steingasse. Desde all&iacute; llegaremos al Convento de los Capuchinos, cerca del cual se encuentra la casa en que habit&oacute; el escritor Stefan Szweig antes de su hu&iacute;da a Brasil.<br /><br />Ya de vuelta a la ciudad podemos visitar la magn&iacute;fica catedral, un edificio renacentista con influencias barrocas que conserva entre sus mayores tesoros una pila bautismal fundida a principios del siglo XVI. En la contigua Plaza de la Residencia destaca su espectacular fuente barroca de m&aacute;rmol, la m&aacute;s grande fuera de Italia. Si deseamos tentar a la suerte podemos intentarlo en uno de los casinos m&aacute;s hermosos de Europa, ubicado en el Palacio de Recreo de Klessheim. Por supuesto no debemos abandonar Salzburgo sin degustar su tradicional caf&eacute;: &iexcl;qu&eacute; mejor modo que con una visita al Caf&eacute; Tomasselli, al igual que hace mucho tiempo lo hicieran Mozart o Richard Strauss!<br /><br />]]></description><pubDate>Thu, 10 Apr 2008 19:26:00 +0000</pubDate></item><item><title>M&#xFA;nich, en el coraz&#xF3;n de Baviera</title><link>https://revistaequinoccio.blogia.com/2008/041003-munich-en-el-corazon-de-baviera.php</link><guid isPermaLink="true">https://revistaequinoccio.blogia.com/2008/041003-munich-en-el-corazon-de-baviera.php</guid><description><![CDATA[<p><strong>A dos terceras partes de los alemanes, si nos atenemos a las encuestas, les gustar&iacute;a vivir en Baviera. Munich, la capital de esta bella regi&oacute;n del Sur de Alemania, a&ntilde;ade m&aacute;s atractivos si cabe a esta elecci&oacute;n. La capital b&aacute;vara y sus gentes, siempre hospitalarias y cogedoras, crean las condiciones para que el viajero se encuentre como en casa en su periplo por esta hermosa ciudad.</strong></p><p>A dos terceras partes de los alemanes, si nos atenemos a las encuestas,les gustar&iacute;a vivir en Baviera. Munich, la capital de esta bella regi&oacute;nUna visita a M&uacute;nich debe comenzar visitando su centro arquitect&oacute;nico y comercial, que se articula en torno a la Marienplatz. Para llegar hasta all&iacute; un recorrido interesante es el que comienza atravesando la Karstor o Puerta de Carlos, en el extremo occidental de la Ciudad Vieja, vestigio de antiguas fortificaciones medievales. A trav&eacute;s de la Neuhauers Strasse, una larga calle comercial repleta de edificios decimon&oacute;nicos, tiendas y caf&eacute;s, llagamos a la Frauenkirche, aut&eacute;ntico icono de Munich. Es la iglesia g&oacute;tica m&aacute;s grande del sur de Alemania, y las c&uacute;pulas de sus torres son el s&iacute;mbolo identificativo de la ciudad. Un poco m&aacute;s adelante, el Neues Rathaus domina la Marienplatz, en la que multitud de visitantes acuden puntualmente a contemplar la danza de las figuras mec&aacute;nicas la torre del reloj. La estatua dorada de la Virgen es otro de los polos de atracci&oacute;n de esta plaza. Cerca de all&iacute; el Viktualienmarkt, el mercado m&aacute;s antiguo de M&uacute;nich, ofrece todo tipo de productos alimenticios tanto a clientes habituales como a turistas; costumbre local que no deber&iacute;amos pasar por alto es degustar una salchicha blanca acompa&ntilde;ada de una jarra de cerveza en cualquiera de los puestos del mercado. Visita imprescindible para terminar esta zona de la ciudad es la Asamkirche, iglesia de fachada sencilla pero de un interior barroco simplemente apabullante.<br /><br /><strong>EN TORNO A LA RESIDENZ</strong><br /><br />No lejos de la Marienplatz, la zona que rodea la Residenz es la parte m&aacute;s elegante de la ciudad, donde las tiendas de lujo conviven con los palacios barrocos, los teatros y las salas de conciertos. De visita obligada es la Residenz, hogar de la dinast&iacute;a Wittelsbach hasta 1918, impresionante complejo donde destacan el Antiquarium, la Grottenhof o el teatro rococ&oacute; de Cuvili&eacute;s. Muy cerca destaca la Theatinenkirche, impresionante iglesia barroca de estilo romano , de altas torres gemelas coronadas por enormes c&uacute;pulas. Muchos otros son los puntos de inter&eacute;s de una ciudad como M&uacute;nich: la zona  universitaria donde encontramos edificios de estilo art noveau como el Palacio Pacelli; el Barrio de los Museos, con algunas de las mejores colecciones del mundo distribuidas entre la Alte y Neue Pinakothek y la Pinakothek der Moderne; la curiosa Villa Stuck o el Englischer Garten: este es uno de los parques urbanos m&aacute;s grandes de Europa, con atractivos como la Torre China, a cuyos pies se sit&uacute;a una famosa cervecer&iacute;a al aire libre con m&uacute;sica t&iacute;pica en directo, o el r&iacute;o Eisbach, donde los m&aacute;s valientes pueden practicar surf!<br /><strong><br />MUY CERCA: NYMPHENBURG Y DACHAU</strong><br /><br />Muy cerca de M&uacute;nich se levanta Nymphenburg, un majestuoso palacio barroco donde contemplar la Sh&ouml;nheitsgalerie o galer&iacute;a de las bellas, junto a un conjunto de edificios singulares como el Marstallmuseum, un museo de lujosos carruajes y trineos, el Amalienburg o pabell&oacute;n de caza, la Ornagerie, o el orientalizante Pago-denburg. Todo ello rodeado de un inmenso jard&iacute;n que har&aacute; las delicias del paseante. Visita menos agradable pero totalmente necesaria es Dachau, donde en 1933 se construy&oacute; el primer campo de concentraci&oacute;n, que sirvi&oacute; como modelo al resto de los que el horror nazi extendi&oacute; a lo largo de Europa. M&uacute;nich est&aacute; rodeado de multitud de lugares sorprendentes, y la cercan&iacute;a de los Alpes proporciona paisajes de ensue&ntilde;o donde practicar senderismo o esquiar, a la vez que sus lagos ofrecen un entorno ideal para los deportes acu&aacute;ticos y el ocio familiar. Y podemos acercarnos f&aacute;cilmente a los pueblos y ciudades de la Ruta Rom&aacute;ntica, con lo que la visita a la capital b&aacute;vara siempre nos  proporcionar&aacute; alicientes para todos los gustos.</p>]]></description><pubDate>Thu, 10 Apr 2008 19:14:00 +0000</pubDate></item><item><title>Berl&#xED;n,en el coraz&#xF3;n de Europa</title><link>https://revistaequinoccio.blogia.com/2008/041002-berlin-en-el-corazon-de-europa.php</link><guid isPermaLink="true">https://revistaequinoccio.blogia.com/2008/041002-berlin-en-el-corazon-de-europa.php</guid><description><![CDATA[<p><strong>Berl&iacute;n, convertida de nuevo en la capital de Alemania, es una metr&oacute;poli cambiante y fascinante a partes iguales. El viajero encontrar&aacute; que la ciudad se puede vertebrar en dos &aacute;reas bien diferenciadas, la aglutinada en torno a la Alexanderplatz y la Isla de los museos, en la antigua parte oriental de Berl&iacute;n, y una segunda zona en torno a la Iglesia del Kaiser Guillermo, zona de compras con el emblem&aacute;tico KDW a la cabeza.</strong><br /><br />Para visitar la primera zona, lo primero que nos encontramos es con el icono de la ciudad, la puerta de Brandenburgo. Tras flanquearla recorreremos el llamado foro fridiciano, con importantes instituciones del saber (Universidad Humboldt, el Museo Guggenheim Berl&iacute;n....) que nos conducen a la joya de la corona, la Isla de los Museos, impresionante conjunto que albergan los museos m&aacute;s importantes de la ciudad. Destacan el Museo de P&eacute;rgamo, que alberga en su interior no s&oacute;lo el altar de P &eacute; r g a m o que le da n o m b r e , sino las Puertas de Ishtar de Babilonia con sus 5 metros de altura reconstruidas ladrillo a ladrillo, junto a otros impresionantes tesoros mesopot&aacute;micos. En el cercano Museo Egipcio podemos visitar a la que seg&uacute;n dicen es la m&aacute;s bella berlinesa, al contemplar el busto de la reina Nefertiti all&iacute; conservado, junto a multitud de objetos del antiguo Egipto. Podemos visitar por la zona la torre de televisi&oacute;n, varias importantes iglesias y el reconstruido barrio de Nicholasviertel, remanso de paz recreado en la &eacute;poca socialista a modo de barrio del siglo XIX, lugar ideal para hacer compras navide&ntilde;as o degustar una t&iacute;pica especialidad berlinesa (abstenerse vegetarianos) en uno de los numerosos restaurantes de la zona.<br /><br />Destacan en el nuevo Berl&iacute;n su furor urban&iacute;stico, que sirve sin embargo de laboratorio a los m&aacute;s innovadores arquitectos del mundo, que dejan muestras de su genio a lo largo de la ciudad (Potsdammer Platz ser&iacute;a un ejemplo paradigm&aacute;tico). A destacar, un poco alejado de los circuitos tur&iacute;sticos habituales, nuevo museo jud&iacute;o, obra del arquitecto Daniel Libeskind, edificio modelo de lo que debe ser un museo interactivo, impresionante por su forma y por sus fondos, y absolutamente atractivo para el espectador. Otra cita imprescindible es contemplar los restos del Muro de Berl&iacute;n, con visita incluida al Checkpoint Charlie, punto de paso entre los dos berlines durante la Guerra Fr&iacute;a. El museo del mismo nombre, aunque modesto, es muy interesante, describiendo la odisea y el ingenio de muchos del fugitivos del Este.<br /><br />Las compras encuentran su ubicaci&oacute;n ideal en los alrededores de la Fassanenstrasse, destacando un imponente KDW a la cabeza, al que se unen un ramillete de tiendas de lujo en los alrededores. En otro punto de la ciudad destacan las Galer&iacute;as Lafayette, con una innovadora estructura transparente cortes&iacute;a de Jean Nouvel. Por &uacute;ltimo no podemos abandonar la capital alemana sin degustar su gastronom&iacute;a, ya sea en un restaurante ambientado en los a&ntilde;os 20 como el Drexler, con un delicioso codillo acompa&ntilde;ado de una buena cerveza, o algo m&aacute;s sencillo en cualquier imbis. Un festival gastron&oacute;mico para todos los paladares.<br /></p>]]></description><pubDate>Thu, 10 Apr 2008 18:39:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
